Aunque no queramos, el aborto existe y se
practica cada día en muchas mujeres. Es una práctica que conlleva consigo, una
imposición social etnocentrista y patriarcal de la cual se desprende la
desigualdad de género.
Un patriarcado, que nos quieren decir que
tenemos que hacer o qué no, con nuestros cuerpos y nuestras vidas.
En un primer lugar, es importante poner en
discusión la condición social por la que atravesamos las mujeres en nuestro
país. Considerando que el ingreso de la mujer es menor, a igual trabajo,
simplemente por su condición de género, esto trae aparejado un porcentaje mayor
de pobreza femenina. Entre las poblaciones con menos
acceso a los derechos básicos, pierden más las mujeres, que se quedan cuidando
a otros familiares o realizando las tareas del hogar en vez de ir a la escuela
o la universidad. Cinco de cada diez mujeres esta desempleada, algunas
catalogadas por inactivas son amas de casa por elección y otras no pueden
acceder a un trabajo por falta de redes familiares, estatales y sociales a
quien dejar al cuidado de sus niñxs. Tres de cada diez mujeres esta al frente
del hogar, haciéndose cargo de la alimentación y la escolaridad de sus hijxs.
En clínicas privadas, a las que solo acceden
mujeres que tienen dinero para pagarlo, se llenan de ganancias de manera
ilegal. Legalizar el aborto, es terminar con este negocio de y para pocxs y
garantizar políticas de Estado que terminen con este flagelo. Legalizar el
aborto es garantizar lugares en condiciones de llevar adelante esta práctica,
con profesionales idónexs y una higiene adecuada.
En un segundo lugar, tenemos que darle espacio
a reflexionar sobre el hecho de ser madre. No se trata solamente de parir y la
relación consanguínea con otro ser humano. Ser madre se trata de un vínculo que
se forja entre personas, desde la base de un deseo que se tiene como
mujer.
Pero tenemos, también existen, para información de muchxs, mujeres que no tienen deseo de ser madres y eso es una decisión que se debe respetar.
Pero tenemos, también existen, para información de muchxs, mujeres que no tienen deseo de ser madres y eso es una decisión que se debe respetar.
No somos putas por coger por placer. No somos asesinas por abortar. Somos mujeres que deseamos otra vida, otro proyecto, que no es el que el patriarcado nos quiere imponer. Somos otras mujeres, que nos reconstruimos en cada paso que damos, somos otras mujeres, no esas mujeres que el patriarcado caracteriza y define en su discurso, en su imponer diario.
Somos un colectivo que lucha por qué queremos la implementación de la ESI de manera efectiva y en todos los colegios. Educación para poder decidir, para saber cómo cuidar nuestros cuerpos, que se garantice el acceso a anticonceptivos de forma gratuita en todos los hospitales. Exigimos la implementación de la Ley 26.150, de manera absoluta, a nivel de prevención, para que nuestrxs niñxs y adolescentes tengan la información adecuada para, entre otras cosas, evitar un embarazo no deseado y también a nivel de revertir una realidad tan compleja como es la de los abortos clandestinos.
Esta es una lucha porque se garanticen los
derechos vulnerados por el mismo Estado, quien tiene que responder por ellos. (Art.
1, 7, 12, 18, 19, 22, 25, 26, Declaración Universal de los DDHH). Este Estado
ausente que abona por la prohibición del aborto, penalizando a las mujeres que
deciden hacerlo, en vez de pregonar por el derecho a la vida, la libertad y la
decisión personal sobre nuestro futuro.
No sé trata de una discusión de moral, se trata
de legislar. No se busca que se practiquen más abortos, sino acabar con una
imposición que solo trae miles de mujeres muerta por aborto clandestino, en un
año.
Legalizar el aborto, es garantizar el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. El no querer abortar es respetable. No es aceptable el imponer a otrxs un pensamiento sobre el hecho. Se trata de un respeto mutuo de decisiones personales.
Macarena A. Fernandez Zarlenga
Lic. en Trabajo Social
Referencias:
Experiencia de
aborto legal en un contexto legal, por ejemplo, Uruguay.
Entrevista a Raquel Vivanco,
Coordinadora Nacional del Movimiento de Mujeres de la Matria Latinoamericana
(MuMaLa) https://www.laprimerapiedra.com.ar/2017/06/entrevista-raquel-vivanco-las-mujeres-denunciemos-las-acciones-nos-agravian-acto-politico/

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